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LGTBI Bienestar

Foto: Unimedios /MS.

Que junio haya sido declarado el Mes de la Diversidad y del Orgullo LGTBIQ+ no es un asunto fortuito o anecdótico. Esta conmemoración se da gracias a un legado de luchas y resistencias civiles frente a la violencia estructural e histórica ejercida sobre las personas y comunidades con orientaciones sexuales e identidades de género diversas. Todo comenzó la noche del 28 de junio de 1969, pero antes de ahondar en eso…

Durante todo este mes la UNAL Medellín recuerda, resiste y se encuentra desde el cuidado y la memoria para conmemorar estas luchas y reconocer que las diversidades sexuales y de género hacen parte viva de la construcción de comunidad, de la defensa por la dignidad humana y de la transformación sociocultural dentro de la vida universitaria.

Por eso, la Sede Medellín presenta una programación académica, pedagógica, artística y cultural que abre conversaciones necesarias sobre derechos humanos, salud mental, identidades, violencias basadas en género, reconocimiento, autocuidado y diversidades. Con una serie de talleres, encuentros culturales, espacios de escucha y experiencias creativas, esta agenda propone habitar la universidad desde el diálogo, la sensibilidad, la reflexión crítica y la construcción colectiva, para recordar esta lucha que comenzó antes, pero cuyo origen se atribuye a 1969.

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Es de noche en el Stonewall Inn, un bar de Nueva York, y la policía decide irrumpir sin autorización judicial para realizar “inspecciones corporales”: comprobar los genitales de las y los asistentes y arrestar a quienes no portaran al menos tres prendas asociadas al género que se le había asignado al nacer. La cosa no era nueva, entre 1950 y 1960, las identidades no cisheteronormativas eran perseguidas bajo un marco legal y moral punitivo más exacerbado que el de ahora.

Ese día, casi 200 personas decidieron que era momento de frenar el abuso y se congregaron frente al bar para oponerse a las agresiones físicas infligidas por la fuerza pública. El resultado: el Snotewall en llamas, algunos policías heridos y trece personas arrestadas. A ese día se le atribuye simbólicamente el origen de una lucha para que la vergüenza impuesta por la sociedad terminara y se transformara en dignidad política y reconocimiento de derechos.

Un año después, el 28 de junio de 1970, se organizó la primera marcha del orgullo en Nueva York y en 1971 ya se había extendido a ciudades europeas como Berlín, Londres, París y Estocolmo. Después vino la bandera, la lucha contra la estigmatización y el abandono estatal frente al VIH y el logro de eliminar la homosexualidad del listado de enfermedades mentales, solo por mencionar alumnos hitos porque la lucha ha sido tendida y continúa activa.

¿Y el país de la diversidad?

 

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Foto: cortesía de Bienestar Universitario. 

En Colombia la primera marcha ocurrió en 1982. De la criminalización y la persecución moral de ese entonces se ha ido avanzando, de a poco y despacio, hacia la conquista de derechos fundamentales para toda la población.

La lucha del movimiento favoreció a que, en 1980, el Código Penal colombiano despenalizara la homosexualidad, que hasta entonces constituía un delito y se castigaba con prisión y persecución policial —como en New York—. Así es como llegamos al 28 de junio de 1982, cuando 32 valientes y diversas personas llevaron a cabo la primera marcha del orgullo en el país, mientras era custodiadas por cerca de 100 agentes de policía.

La cosa es, que con todo y lo absurdo que debería parecernos, con los años la resistencia de los movimientos de orientaciones sexuales e identidades de género diversas han sumado logros, pero también han asumido costos en vidas. Por eso, más allá de la marcha y del reconocimiento comercial, junio es una oportunidad para fortalecer la memoria y buscar la posibilidad de que todos podamos habitar libremente el mundo, el país, las ciudades y el campus.

 

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Foto: cortesía de Bienestar Universitario.

 

Ahí es donde se reconoce la importancia de la conmemoración por las Diversidades Sexuales y de Género en la UNAL Medellín. Una agenda que es posible gracias al trabajo articulado entre la Sección de Acompañamiento Integral, la Sección de Cultura, la Sección Salud, el Proyecto de Inversión de Bienestar Universitario “Fortalecimiento de estrategias para el reconocimiento de las diversidades, la equidad y la salud mental”, colectivos universitarios y organizaciones aliadas comprometidas con la construcción de una universidad más diversa, consciente e incluyente.

“Más allá de un proyecto institucional, esta apuesta nace de una necesidad dentro de la Universidad: reconocer que muchas personas continúan atravesando experiencias de discriminación, exclusión o violencias por razones de género, orientación sexual o expresión identitaria, y con frecuencia estas violencias no son evidentes. Suelen aparecer en comentarios, burlas, estigmas o formas de exclusión que afectan la salud mental, la permanencia y la manera en que las personas habitan la vida universitaria”, explicó Cris Orozco Mesa, desde Bienestar Universitario.

Lo que se busca es abrir espacios donde las diversidades sexuales y de género puedan nombrarse con dignidad y donde se puede cuestionar prejuicios que históricamente, como sociedad, hemos aprendido y normalizado.

Porque en un país donde casi 500 mil personas adultas se reconocen como pertenecientes a la comunidad LGTBIQ+, según la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), pero solo el 2,4 % de ellas alcanza la formación profesional, la universidad pública debe reconocer y reiterar por qué la universidad es de todas y todos.

Una invitación y una agenda para el Bienestar

La Sede Medellín reconoce las diversidades sexuales y de género como parte viva de la construcción de comunidad, de la defensa por la dignidad humana y de la transformación sociocultural dentro de la vida universitaria. Por eso, y a propósito de este mes, celebra una programación que recoge apuestas colectivas para construir espacios más seguros, incluyentes, respetuosos y libres de discriminación.

 

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Foto: cortesía de Bienestar Universitario.

Alejandra Morales Carmona, coordinadora del programa de Actividad Lúdico Cultura de Bienestar, celebra que llegue junio: “Es uno de mis meses favoritos. Y bueno, históricamente en la universidad siempre lo hemos conmemorado, lo hemos celebrado, lo hemos festejado. Y este no será la excepción. Tenemos un montón de actividades y parches por realizar”.

Las actividades comienzan este 3 de junio con Más Dignidad, Menos Prejuicio, Diversidades que transforman la U, un espacio para la reflexión y la conversación.

 

 

Además de la invitación a participar en las actividades del mes, Alejandra hace un llamado a no perderse el último evento: Escena Habitada. Identidades, cuerpos y voces, porque “obviamente no puede faltar el goce: el evento artístico y cultural. Ojo que no se lo pueden perder. Les esperamos con su mejor outfit, con su mejor trepe. Este día es para dar derroche de rostro, brillo, lo más extravagante que se les ocurra. Ese es el código de vestimenta. Entonces bueno, me encanta este junio. Me encanta la agenda y nos vemos pronto”.

02 de junio de 2026