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Según analistas no se deben desconocer intereses de los medios, pero sí exigirles contenidos responsables. Foto: tomada de bit.ly/3FdGCJ0

 

Ante la coyuntura preelectoral y aunque los medios de comunicación generen debates, por ejemplo, los esfuerzos informativos a veces se quedan cortos porque personalizan y polemizan los contenidos, de acuerdo con analistas, que manifiestan la necesidad de ir más allá y repensar las responsabilidades con las audiencias, sin desconocer que tienen intereses políticos. El compromiso en el proceso no es, sin embargo, exclusivo, la ciudadanía también debe involucrarse. Docentes reflexionan al respecto.

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Las elecciones son uno de los principales objetos de estudio de la comunicación política y el momento clave en la operativización de lo que son las democracias, de acuerdo con Doris Gómez Osorio, docente de Comunicación Política en el Departamento de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas de la UNAL Medellín.

La comunicación política es una forma o estrategia en la que se pone en situación hegemónica a un individuo de un grupo con respecto a los otros, según Néstor Julián Restrepo Echavarría, coordinador de la Maestría en Comunicación Política de la Universidad Eafit, quien explica que influyen dos momentos: el electoral y el de comunicación de gobierno. En el primero, los candidatos deben buscar formas y expresiones comunicativas para persuadir al elector a fin de llegar al poder: “Entre más marketing político, menos institucionalidad”, afirma.

La comunicación en procesos como los de las elecciones, retoma Gómez Osorio, deberían darle a la ciudadanía los suficientes elementos y necesarios para comprender cómo funcionan, cuáles son las propuestas, las agendas, las transformaciones que propone cada uno de los candidatos, el tipo de visión de país que promueven y el rol que cumple un partido político o un grupo significativo de ciudadanos para su campaña.

“Lo que vemos en los últimos años, y es un fenómeno que no pasa solo en Colombia, sino que es una tendencia internacional, es que ante la emergencia de procesos de comunicación muy en la línea del marketing político, se buscan generar efectos en las audiencias y creo que no está ni bien ni mal por sí mismo, pero lo que sí vemos es una personalización muy fuerte en poner a girar los mensajes y los debates alrededor de los sujetos que participan en la contienda electoral, de sus historias y polémicas, olvidando un poco eso que es la esencia de una campaña: las propuestas y visiones de país”, expone la profesora.


Lo político también es emocional

La docente Gómez Osorio explica que hay otras particularidades, pues considera importante tener en cuenta que en estos procesos se involucran las emociones, a los que recientemente los estudios de esa área del conocimiento le están poniendo más atención.

Con eso coincide Patricia Muñoz Yi, docente de la Facultad de Ciencia Política de la Pontifica Universidad Javeriana, para quien en muchas ocasiones los ciudadanos se guían más por motivos emocionales y afectivos que por elementos cognitivos y racionales que provengan de los programas de los candidatos. Considera entonces que “decirle a un candidato que solo se limite a leer sus propuestas es desconocer todo lo que subyace en las causas que pueden inducir la decisión de voto”.

Lo que sucede actualmente, retoma la docente Gómez Osorio, “es justamente una comunicación política de muchos actores que tiende a generar ciertas emociones en el electorado para que predominen, entonces hay una tendencia fuerte en varios países de América Latina incluida Colombia por generar miedo. Qué bueno girar la narrativa hacia los procesos de transición y cambio que posibilitan las elecciones o incluso de continuidad, pero sin el argumento del temor que puede convertir las elecciones en lugar de disputa que tiende a la violencia”.


Posiciones y responsabilidad de los medios tradicionales y redes sociales

La herramienta de la comunicación política son los medios, cuya función en casos como los del contexto de elecciones empoderan, según Restrepo Echavarría. Sin embargo, advierte que “creer que los medios son absolutamente neutrales frente a los hechos sociales y políticos no es posible, pero sí lo es defenderlos en el sentido de que su supervivencia es importante para las democracias y que deben ser rigurosos, que debe ser la gran obligación con la ciudadanía”.

Por su parte, la profesora Gómez Osorio tiene una visión pragmática con respecto a que los medios de comunicación impongan en sus agendas informativas una posición política determinada: “no podemos irnos a engaños. En Colombia, sobre todo la prensa masiva está alineada con intereses políticos, económicos y sociales”.

De acuerdo con la docente Muñoz Yi, la de ahora es una época en que la comunicación se ha puesto en el centro de la vida política y ha generado procesos de transformación en los que ha tenido mucho que ver el rol de las tecnologías de la información y de la comunicación, y las redes sociales, las cuales han tomado preponderancia al punto, por ejemplo, de haber sido la fuente de información primaria del paro nacional de 2021, según el profesor Restrepo Echavarría, “porque la televisión se limitó a ser difusor del status quo”. La lógica, añade, debe obedecer a que todo el mundo pueda expresarse y, a partir de ahí, construir democracia.

Y es que, para él, uno de los lados positivos de las redes sociales es que, en teoría, gracias a ellas ahora los ciudadanos tienen la posibilidad de elegir entre una cantidad de oferentes de servicios políticos y el acceso a la información para guiarse sobre lo que propone cada candidato. Sin embargo, plantea que el problema está en que se ha vuelto algo totalmente diferente, porque “se ha convertido en un asunto de peleas por opiniones muchas veces contrarias y cargadas de posiciones no muy nítidas”.


La comunicación, pertinente e imprescindible

Al hablar de comunicación política los únicos implicados no deben ser exclusivamente los medios, sino que debe haber una corresponsabilidad. De acuerdo con la profesora Gómez Osorio, “está incluso el Estado informando, por ejemplo, informando sobre cómo se hacen las elecciones y cuáles son los marcos normativos, también los partidos políticos, los candidatos. Es un ecosistema de interacción de mensajes bastante complejo que requiere de un ejercicio de contraste, y del llamado a las personas a ser conscientes de la información que validan y comparten”.

Para Muñoz Yi, la comunicación es una oportunidad de formación y de elaboración de una agenda pública que pueda aportar en la construcción de ciudadanía y a la solución pacífica de los conflictos.

No obstante, deja un mensaje: “estas motivaciones que pudiéramos tener frente a cómo quisiéramos los procesos en beneficio de la política no nos puede distraer de lo que hoy estamos viviendo con relación a la manera en cómo está siendo usada en distintos ámbitos. También merece cuestionamientos para dar respuestas adecuadas que nos aseguren la construcción de Gobernabilidad”.

(FIN/KGG)

9 de mayo de 2022